viernes, 29 de abril de 2011

INSIPIDO

Aquella mañana su cafetería habitual extrañamente se encontraba cerrada. No le quedó otra que buscar algún lugar donde desayunar.

Mientras ojeaba la prensa, degustando su croissant con café, no puedo evitar oír una conversación a su espalda.




Una voz ajada, hablaba por su móvil.
Decía el mal momento por el que atravesaba, un bache que duraba ya algún tiempo.
Su vida se había convertido en una rutina, en algo insípido y soso, sin alicientes, sin emocienes, sin ilusiones.




Tras largo rato, y por más que lo intentó, no puedo evitar volverse a mirar quién era aquella persona.
Al mirarse, ambos se quedaron petrificados.

De fondo, en el bar, sonaba una canción, "Todo Se Transforma" de Jorge Drexler.

1 comentario:

  1. Me ha gustado, Pedro.

    Vaya final has dejado. Y qué decir de Todo se transforma...

    Abrazos

    ResponderEliminar